V de Vigueras

Los chicos grandes no lloran

Mayo 5, 2009 · Dejar un comentario

“Mil caminos” de Lucybell es uno de los videos mas consistentes que ha hecho una banda chilena. Ni compararlo con el picante videoclip de Los Mox!, o de los Bunkers. Creo que me llama la atención el porque no fui un rockstar. Esa cosa de andar viajando de lugar en lugar, de llevar una vida bien rica económicamente, pero incierta en lo espiritual, me hubieran transformado en un Thom Yorke con su música tan melancólica como la vida misma de Vigueras. Me gusta el rock de carretera. Ese rock al estilo Stone Temple Pilots con “Interesting Love”, ese “Heart of Glass” de Blondie, o ese “My Favourite Game” de The Cardigans…para ponerlo en el Cadillac descapotable y viajar sin destino por la carretera interestatal en pleno Estados Unidos. 

Una vez, cuando eramos chicos, fuimos a un campamento evangélico. Cuando llegamos el campamento nos dejó afuera por falta de plata. Horrible porque nos tuvimos que regresar caminando por varias horas. Tuvimos que llegar a un lugar a robar manzanas porque la once no la habiamos tomado (la once…la once). Nos metimos a una quinta, cuando de repente apareció un hombre viejo con su perro. Nos preguntó que haciamos. Le dijimos que teníamos hambre y por eso estabamos sin permiso ahí. Habrá sido la cara de hambre, o porque eramos una niños…no lo sé. El hombre nos dejó pasar y sacar todas las manzanas que quisieramos, así también probar los duraznos, los damascos, las uvas…bueno..todo. Extraño el cariño del sur de Chile, pero, mas que eso, extraño a la gente chilena. 
Siempre ibamos a campamentos por una cuestión, creo yo, de terapia. Nos habíamos acotumbrado excesivamente a estar siempre con nuestros padres – a diferencia de nuestros primos que se la pasaban todo el verano con mis abuelos – , y llegó un momento que comenzamos a salir a este tipo de campamentos. Mi papá, a través de las municipalidad siempre le decían sus amigos de instituciones que organizaban escuelas de verano y campamentos. En las carpas me la lloré entero porque la gente que iba a esos lugares no siempre era la mejor. Lo mismo ocurría en las escuelas de verano, donde no lloraba, pero andaba todo el día con unas ganas de irme. Así, en la misión creo que ya no tenía lágrimas y por eso ya no pude llorar. 
Salgo en la noche con Carola Solorzano, la de 30, y le digo que me voy el 15 de Mayo. Me cree. Aun no me conoce. No sabe que detesto despedirme de esa manera y que no está en mis planes.
Conozco a un hombre que hoy recorre todo el año de punta este a punta oeste los Estados Unidos. Lo hace por trabajo en su camión. ¿Es eso un viaje?
Los miles de chilenos que tuvieron que irse por la dictadura de Pinochet ¿han hecho un viaje interminable recordando cada vez que miran al sur la tierra de su vida? Me gustaría morir en Valdivia o sus alrededores. En una casa grande de madera mientras llueve sobre algun lago. Que hayan árboles a mi alrededor. Que sea viejo…de unos 85 años. Eso lo decidí la primera vez que hice un viaje largo. Fue al sur de Chile. Lo hice solo. Todos pensaban que me iba a perder, pero ni por si acaso. Fue un placer. Como la radio Concierto cuando era “puro placer”.
Venir a Argentina parece ser mi viaje interminable. Hasta ahora nadie sabe que esto es una parte de mi viaje. El primer lugar donde descanso para seguir. Seguiré a otro lugar algún día. 
Cuando un ser querido está en otro lugar, ¿puede decir que se ha ido? ¿puedo decir que estoy en un viaje interminable cuando ni siquiera me he ido de la puerta de su casa?
Vuelven algunos amigos. Se disuelven otros en recuerdos. Todo es un ciclo. Lo que si sé es que muchos de ellos jamás se podrán juntar. Yañez quizás no se lleve bien con Nicolás, Joaquín ni conozca a Pablo, así como Madriaga y Cuttiani. 
Creo que ahí viene la importancia del matrimonio. Por que uno al casarse comienza por primera vez un viaje interminable. Necesita una compañía para eterno destino.
Conozco a un hombre mormón que una vez llegó a mi ciudad en Chile. Por mas de treinta años recorría todo el país. Conocía cada lugar, cada pueblo y sino lo había pisado entonces lo tenía en sus planes. 
¿De donde es usted? 
“De Chillán”
¿Cuando finalizará todo? 
“Cuando me aburra, y creeme, la llama de aventura se está apagando”.
Lo ví esa vez no mas. Senteció que Curanilahue era la ciudad mas fea que conocía. Lo creo. Eso fue hace varios años. ¿habrá terminado su viaje?
Un joven de Hualpencillo, cerca de Talcahuano, se fue de la casa. Se metió en las drogas. Fue a la carcel e hizo experiencia en como es el negocio de la droga. Cuando salió, se hizo un capo en todo eso. Se hizo millonario, pero fue por unos años hasta que la policía de investigaciones fue a encautar todo. El consiguió arrancar. Volvió después de doce años a casa de su madre. Ahí terminó todo.
Salí una vez y aún no he vuelto, ¿cuando regresaré? ¿cuando  volveré a ver a los que amo? 
¿Cuál ha sido tu viaje interminable?
Cuando quieras llamarme hazlo. No lo dudes. Si te quieres juntar conmigo, dime.
Desaparezco, 
JV
Lo que se ve: “Ive Seen it all” Björk & Thom Yorke por Youtub

Me pongo en contacto con un entrañable amigo después de largos cinco años. Es Nicolás. Uno de la Luchito Perez Band. La primera banda imaginaria que jamás salió a la luz. El tipo sigue en las mismas; con ese aire de Kurt Cobain y con esa cosa que es rebelde contra el sistema. Lo primero que me dijo fue que la capilla de mi barrio estaba quedando muy linda. Lo extraño. Extraño a mis amigos, pero las cosas (en un posible que regrese) serán muy distintas. Cinco años marcarán la diferencia.

Una vez, cuando eramos chicos, fuimos a un campamento evangélico. Cuando llegamos el campamento nos dejó afuera por falta de plata. Horrible porque nos tuvimos que regresar caminando por varias horas. Tuvimos que llegar a un lugar a robar manzanas porque la once no la habiamos tomado (la once…la once). Nos metimos a una quinta, cuando de repente apareció un hombre viejo con su perro. Nos preguntó que haciamos. Le dijimos que teníamos hambre y por eso estabamos sin permiso ahí. Habrá sido la cara de hambre, o porque eramos una niños…no lo sé. El hombre nos dejó pasar y sacar todas las manzanas que quisieramos, así también probar los duraznos, los damascos, las uvas…bueno..todo. Extraño el cariño del sur de Chile, pero, mas que eso, extraño a la gente chilena. 

Siempre ibamos a campamentos por una cuestión, creo yo, de terapia. Nos habíamos acotumbrado excesivamente a estar siempre con nuestros padres – a diferencia de nuestros primos que se la pasaban todo el verano con mis abuelos – , y llegó un momento que comenzamos a salir a este tipo de campamentos. Mi papá, a través de las municipalidad siempre le decían sus amigos de instituciones que organizaban escuelas de verano y campamentos. En las carpas me la lloré entero porque la gente que iba a esos lugares no siempre era la mejor. Lo mismo ocurría en las escuelas de verano, donde no lloraba, pero andaba todo el día con unas ganas de irme. Así, en la misión creo que ya no tenía lágrimas y por eso ya no pude llorar. 

 

Salgo en la noche con Carola Solorzano, la de 30, y le digo que me voy el 15 de Mayo. Me cree. Aun no me conoce. No sabe que detesto despedirme de esa manera y que no está en mis planes.

 

Conozco a un hombre que hoy recorre todo el año de punta este a punta oeste los Estados Unidos. Lo hace por trabajo en su camión. ¿Es eso un viaje?

Los miles de chilenos que tuvieron que irse por la dictadura de Pinochet ¿han hecho un viaje interminable recordando cada vez que miran al sur la tierra de su vida? Me gustaría morir en Valdivia o sus alrededores. En una casa grande de madera mientras llueve sobre algun lago. Que hayan árboles a mi alrededor. Que sea viejo…de unos 85 años. Eso lo decidí la primera vez que hice un viaje largo. Fue al sur de Chile. Lo hice solo. Todos pensaban que me iba a perder, pero ni por si acaso. Fue un placer. Como la radio Concierto cuando era “puro placer”.

Venir a Argentina parece ser mi viaje interminable. Hasta ahora nadie sabe que esto es una parte de mi viaje. El primer lugar donde descanso para seguir. Seguiré a otro lugar algún día. 

Cuando un ser querido está en otro lugar, ¿puede decir que se ha ido? ¿puedo decir que estoy en un viaje interminable cuando ni siquiera me he ido de la puerta de su casa?

 

Vuelven algunos amigos. Se disuelven otros en recuerdos. Todo es un ciclo. Lo que si sé es que muchos de ellos jamás se podrán juntar. Yañez quizás no se lleve bien con Nicolás, Joaquín ni conozca a Pablo, así como Madriaga y Cuttiani. 

 

Creo que ahí viene la importancia del matrimonio. Por que uno al casarse comienza por primera vez un viaje interminable. Necesita una compañía para eterno destino.

 

Conozco a un hombre mormón que una vez llegó a mi ciudad en Chile. Por mas de treinta años recorría todo el país. Conocía cada lugar, cada pueblo y sino lo había pisado entonces lo tenía en sus planes. 

¿De donde es usted? 

“De Chillán”

¿Cuando finalizará todo? 

“Cuando me aburra, y creeme, la llama de aventura se está apagando”.

Lo ví esa vez no mas. Senteció que Curanilahue era la ciudad mas fea que conocía. Lo creo. Eso fue hace varios años. ¿habrá terminado su viaje?

 

Un joven de Hualpencillo, cerca de Talcahuano, se fue de la casa. Se metió en las drogas. Fue a la carcel e hizo experiencia en como es el negocio de la droga. Cuando salió, se hizo un capo en todo eso. Se hizo millonario, pero fue por unos años hasta que la policía de investigaciones fue a encautar todo. El consiguió arrancar. Volvió después de doce años a casa de su madre. Ahí terminó todo.

 

Salí una vez y aún no he vuelto, ¿cuando regresaré? ¿cuando  volveré a ver a los que amo? 

¿Cuál ha sido su viaje interminable?

Categorías: Segunda Temporada
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